La formación integral de estudiantes y profesores que
participan de sus procesos educativos como personas dignas, como profesionales
competentes y probos, y como ciudadanos con sentido de país, capaces de
contribuir con su desarrollo integral en su dimensiones económica, social,
político-democrática, cultural, educativa, territorial e internacional, es
decir, con la construcción de una sociedad democrática basada en los valores de
justicia social, libertad, solidaridad y reconocimiento de las diferencias
culturales e ideo-políticas, indispensables a la convivencia democrática, con la
creación y sostenimiento de un Estado social de Derechos y de Justicia, con los
procesos de cooperación internacional y con la integración latinoamericana y
caribeña.
La generación de conocimientos en campos científicos, tecnológicos, sociales y humanísticos y del arte, conjugando los aportes al enriquecimiento de dichos campos desde nuevas perspectivas epistemológicas, la creación de bienes culturales y simbólicos consustanciales al fortalecimiento de la ciudadanía y de la democracia participativa y del esclarecimiento y soluciones de problemas nacionales y regionales.
La proyección vinculada al desarrollo socioeconómico, ambiental, cultural y educativo de las comunidades de su entorno, de la región y del país, contribuir en las nuevas prácticas económicas, sociales, políticas, culturales, educativas y comunicacionales que el país requiere, para lograr el ejercicio pleno de su soberanía y promover la participación de organizaciones comunitarias y organismos gubernamentales y no gubernamentales en la formulación y ejecución de proyectos orientados a tal fin.
La revitalización, en perspectiva histórica, del pensamiento integracionista latinoamericano, como eje fundamental de las vías de cooperación nacional e internacional en los ámbitos de formación y de generación de conocimientos y su socialización.

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